La reconversión de un cine en sala de espectáculos polivalente

El histórico Cine Condado de Dénia se ha reconvertido, de la mano de Janfri & Ranchal Studio, en una sala de fiestas y espectáculos en la que el trabajo de carpintería de Pauferro ha puesto la nota diferencial.

La complejidad del revestimiento superior del espacio ha supuesto un desafío técnico y artesanal. La estructura de madera ocupa un total de 750 metros cuadrados de superficie creado con lamas de ocho centímetros fabricados a partir de tiras de fresno de un centímetro. Cada una de ellas se han encolado, clavado y lijado una a una, a mano. Una técnica muy tradicional, la de la vareta, conocida por su relación histórica con el arte fallero.

A partir de una estructura diseñada con precisión milimétrica, cada una de esas lamas se articula con el resto para crear curvas y formas aparentemente imposibles que terminan por formar una pieza de diseño sobrecogedora. En el caso del escenario, una estructura de pilares de hierro fija toda la estructura al suelo.

La forma que este diseño de madera, a 16 metros de altura, confiere a la estructura una estética única para albergar todo tipo de eventos. Además, cuando se combina con la iluminación directa o indirecta, la estructura del techo pasa a formar parte del propio espectáculo y del escenario.

De hecho, el techo está diseñado para poder albergar todos los equipos de sonidos, la iluminación ambiente, los proyectores y la iluminación del espectáculo, entre otras instalaciones.

Los palcos que circunvalan la parte superior de la sala principal han sido equipados con una franja de leds de color rojo que le aportan un halo de distinción propio.

Pero la intervención de Pauferro no se ha limitado a la sala principal de espectáculos, que pueden incluir desde funciones teatrales, a musicales, proyecciones cinematográficas y eventos festivos, sino que ha ido más allá.

Frente al escenario, se ha creado una gran barra americana que combina revestimientos de madera natural y piedra acrílica retroiluminada, una fusión de materiales que desprende sofisticación y que permite jugar con la iluminación del resto del espacio. Complementan esta barra una serie de estanterías de cristal hendidas de la pared que se enmarcan en un arco blanco iluminado.

 

Ésa es una de las ocho barras producidas por Pauferro para este edificio de tres alturas que incluye también un espacio gastronómico. Una de ellas, ubicada en la zona del vestíbulo, ha sido realizado en su totalidad en piedra acrílica lisa, retroiluminada, a la que la luz de leds confiere una aparentemente textura rugosa.

La zona posterior de la barra, equipada con un módulo que alberga todas las bebidas, mantiene el mismo diseño que el revestimiento a base de lamas que impregna la zona de hall y de recepción, remodelada por completo.

 

Las puertas, realizadas en madera natural, son pivotantes y están realizadas en un marco de madera en combinación con el cristal. Las paredes que forman el pasillo están producidas con tablas de madera natural en combinación con el resto del revestimiento y albergan puntos de luz en su interior.

Incluso en los baños del edificio se ha cuidado el detalle en la carpintería, a partir de unos separadores en chapa natural de nogal, diseñados en espiga.

Es uno de los múltiples detalles que se trabajaron con minuciosidad milimétrica en este proyecto y que aportan a esta sala un carácter único e inimitable.